EMPREZAR YOGA, habito, yoga principiantes

 

1) Poné el yoga en el calendario como una reunión
Lo que no se agenda, no sucede. Elegí un horario y protegelo. No hace falta que sea el mismo cada día, pero sí que sea intencional.

2) No necesitás ser flexible para empezar
La flexibilidad es consecuencia del yoga, no un requisito. El cuerpo que tenés hoy es el cuerpo correcto para empezar.

3) Encontrá tu “por qué” real
¿Querés bajar el estrés? ¿Dormir mejor? ¿Reconectar con tu cuerpo? Cuando sabés para qué estás ahí, es más difícil abandonar.

4) Escuchá tu cuerpo más que a tu cabeza
Algunos días llegás cansado y la clase te recarga. Otros días la cabeza dice que no y el cuerpo confirma. Aprender a distinguirlos es parte de la práctica.

5) Encontrá una comunidad o un compañero
Practicar en grupo crea responsabilidad y pertenencia. Saber que hay alguien que te espera en el mat hace que el lunes sea más fácil.

El mejor momento es hoy
Recordá que el yoga no se trata de tocarte la punta de los pies, sino de lo que aprendés en el camino “hacia abajo”. No esperes al lunes que viene ni a tener el equipo perfecto: tu cuerpo y tu mente te lo van a agradecer.

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